En qué consiste la prueba auditiva

Una prueba auditiva no duele y no es invasiva. Te miran el oído, te ponen unos auriculares en una cabina insonorizada y vas indicando cuándo oyes unos pitidos a distintos volúmenes y frecuencias. El resultado es un audiograma: un gráfico de cuánto oyes en cada frecuencia y en cada oído.

Antes de empezar

Lo primero suele ser una conversación: desde cuándo lo notas, en qué situaciones te cuesta más, si hay pitidos, si has trabajado en sitios ruidosos. Después te miran el conducto auditivo con un otoscopio, entre otras cosas para descartar que sea simplemente un tapón de cera.

Una mujer mayor acompañada de un familiar más joven en la sala de espera de un centro auditivo
Puedes ir acompañado. Ayuda más de lo que parece: dos personas recuerdan más de lo que se dijo en la consulta.

La audiometría tonal

Es la parte que la mayoría recuerda. Te sientas en una cabina insonorizada con unos auriculares, y vas señalando cuándo oyes un tono. Los tonos van cambiando de frecuencia, de agudos a graves, y de volumen. Cada oído se mide por separado.

No hay respuestas correctas ni incorrectas, y no pasa nada por no oír algunos: eso es justamente lo que se está midiendo.

La audiometría verbal

A veces se añade una prueba con palabras en lugar de pitidos, para ver no solo si oyes, sino si entiendes. Es una diferencia importante: hay personas que oyen el sonido y aun así no distinguen bien las palabras.

El audiograma

El resultado es un gráfico con la frecuencia en el eje horizontal y el volumen en el vertical. Cuanto más abajo cae la línea, más volumen necesitas para oír esa frecuencia. Es normal que la pérdida sea mayor en los agudos: es la parte que suele irse primero, y también la que lleva buena parte de la claridad del habla.

Pide una copia. Sirve para pedir un segundo presupuesto sin repetir la prueba y para comparar dentro de unos años.

Cuánto dura

La prueba en sí es corta. Con la conversación previa y la explicación posterior, la cita suele ocupar bastante menos de una mañana. La duración depende del centro y de lo que haya que revisar; pregúntalo al pedir la cita y reserva la mañana o la tarde sin prisa.

Preguntas frecuentes

¿Duele la prueba auditiva?

No. No es invasiva: consiste en escuchar tonos con unos auriculares e ir indicando cuándo los oyes. La revisión del conducto con el otoscopio tampoco duele.

¿Tengo que prepararme de alguna forma?

No hace falta nada especial. Si usas algún medicamento de forma habitual o has tenido infecciones de oído, coméntalo. Y si notas el oído taponado ese día, dilo al llegar.

¿Me van a intentar vender un audífono?

El centro te dará su recomendación y su presupuesto, y eso incluye la posibilidad de que la recomendación sea esperar. Pedir el presupuesto no te compromete a comprar.

¿Puedo llevarme el audiograma?

Sí, pídelo. Es tu resultado, sirve para pedir otro presupuesto sin repetir la prueba y es la referencia para comparar tu audición más adelante.

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